Olivar 45º, el paisaje imposible

Más allá de la dehesa de Los Pedroches, el paisaje se quiebra en abruptos valles, en barrancos imposibles y en altos roquedos cuajados de monte.

Es nuestro olivar, un olivar de montaña que alcanza pendientes de 45 grados y es, sin duda, heroico.

Desde hace más de dos siglos, las gentes de Los Pedroches cultivan olivares en la sierra, y esa labor durísima ha generado una cultura única en un paisaje mosaico singular que alterna el aprovechamiento de la sierra con una gran biodiversidad.

Se mantienen oficios imprescindibles, como el de los arrieros. Todavía es posible ver a los últimos en nuestra sierra, compartiendo trabajo con quienes golpean con varas el arbolado y todo ello para obtener un aceite de máxima calidad. Una de las grandes esencias de Los Pedroches.

Olivar 45º, el paisaje imposible.